Dionisio Gutiérrez, presidente de Multi-Inversiones, habla de la importancia que como empresa le dan al valor humano que ha sido la base del éxito a lo largo de los años desde que su abuelo Juan Bautista fundó su primer negocio.

Revista Panorama. Economía y Finanzas. 20 al 27 de junio de 1994

El presidente de Multinversiones afirmó que el éxito de su empresa descansa en el recurso humano que la dirige

“Comercio del Itsmo va en ruta correcta”

Por Regina Rivera

Propietario de empresas como Pollo Campero, Monolit y Centro Comercial La Pradera, Dionisio Gutiérrez, presidente de la corporación Multi-inversiones de Guatemala, afirmó estar listo para ingresar con éxito al mercado mundial.

“Hace varias décadas, en el departamento de Totonicapán, al occidente de la ciudad de Guatemala, mi abuelo, Juan Bautista Gutiérrez, abría el primer negocio de la gran familia Multi-inversiones. Todo comenzó con una sencilla construcción de adobe y piso de tierra, contrastada con el empeño y voluntad de un individuo”, expresó orgulloso Dionisio Gutiérrez, el hombre que hoy está a la cabeza de una de las empresas más grandes de Centroamérica.

En la actualidad, el emporio Gutiérrez cuenta con negocios en toda la región centroamericana, México y algunos países de América del Sur, aunque su meta es proyectarse en todo el continente.

En el ático del Centro Empresarial, uno de los proyectos de Multiversiones, desde cuyas torres puede contemplar a sus anchas la zona viva de la Ciudad de Guatemala, Gutiérrez se acomoda y se dispone a descubrir para Panorama Internacional, algunos aspectos importantes del éxito de su cooperación.

¿Cómo describiría al Grupo Gutiérrez?

Somos un equipo de trabajo dinámico y unido, en el cual los elementos de la creatividad individual y la libertad de producir son estimulados al máximo. Eso es esencial para que una empresa crezca con la rapidez con la que lo hemos hecho. Es así como cada decisión es producto de buenas ideas y consenso.

¿Cuál es su estrategia administrativa?

Las bases administrativas de la empresa se fundamentan en una filosofía esencialmente humana y participativa, donde cada miembro del equipo es parte de un engranaje bien estructurado.

Entre las empresas de Multinversiones, ¿cuáles son las más importantes?

Todas son importantes. Obviamente unas son más grandes que otras, pero a todas le dedicamos igual atención y empeño. Las que nos identifican más, por supuesto, son las que están más cerca del público, tal Pollo Campero, Monolit y el Centro Comercial La Pradera.

Y en Centraomérica, ¿Qué empresas maneja el grupo?

Guatemala es nuestra nación de origen, pero nos consideramos un grupo centroamericano. Tenemos empresas en todos los países de la región y el plan consiste en expandirnos aún más. En El Salvador contamos con negocios avícolas, y un restaurante de Pollo Campero que dirige mi hermano Juan José Gutiérrez. En Honduras tenemos ya cuatro Camperos. En Costa Rica, al igual que en Nicaragua, trabajamos con fábricas de harina, y en Panamá también tenemos presencia.

La meta de las últimas décadas ha sido desarrollarnos como una corporación regional. Creemos en la integración y sabemos que sólo unidos podemos incursionar en los grandes mercados mundiales.

¿Considera que el grupo es una transnacional?

Más que una transnacional, nos consideramos una empresa familiar que se ha proyectado internacionalmente.

¿Cuántos puestos de trabajo ha generado Multinversiones en el país?

 Damos empleo a unas 15 mil personas.

Como sucede en toda empresa, el Grupo Gutiérrez habrá tenido logros y escollos ¿Qué nos dice al respecto?

Haber formado un equipo visionario y sumamente productivo es el mayor logro, sin embargo, también hemos experimentado fracasos. Lo importante es que cuando nos hemos equivocado, hemos sido capaces de aceptar el error y volver a empezar.

La situación del país también nos ha traído malos ratos. Lamentablemente en Guatemala todavía hay mucha gente que cree que ser empresario es malo y que la riqueza es un elemento negativo y se empeñan en obstaculizar el crecimiento de la producción.

Contrariamente a esta percepción, producir más es lo que le hace falta al país, necesitamos más inversión y gente honrada que genere nuevas fuentes de trabajo. Esta es la única forma en que puede salir de la pobreza en que está inmerso y de esto estamos convencidos. Creemos, sin embargo, que la tendencia es a reconocer esta realidad.

¿Qué puede hacer el empresario para apoyar esta realidad?

Creo que tenemos que trascender más allá de ser empresarios. Una condición necesaria para brindar un aporte verdadero a nuestros países es participar en la política. Si queremos ser escuchados y tomados en cuenta, hemos de estar vigilantes de todo lo que se refiere a legislación, economía y política de nuestros países. Construir el marco dentro del cual trabajaremos también es tarea de los empresarios.

A corto plazo ¿Cuáles proyectos llevarán a cabo?

Con la empresa Monolit, que opera en tres países, estamos haciendo estructuras prefabricadas. En la actualidad construimos en edificio de  oficinas; además, tenemos dos proyectos habitacionales, uno de apartamentos de lujo y otro de vivienda popular. En virtud del proceso de desmonopolización que vive la nación, pensamos también penetrar en el campo energético.

Aparte de ser un gran proyecto empresarial, ¿a cuáles otros ámbitos se proyectan?

Hemos creado una infraestructura de proyección social, por medio de la Fundación Juan Bautista Gutiérrez. Tratamos de coadyuvar en la solución de las necesidades más grandes de nuestro país. Hemos construido centros de salud, educativos y una escuela orientadora de maestros. En el ámbito ecológico tenemos una de las reforestadoras más grandes de Centroamérica.

¿Cómo se preparan para enfrentar los retos que implica la apertura comercial?

Afortunadamente, Mulinversiones visualizó desde hace muchos años el proceso de globalización y se preparó para ello. Podemos decir con satisfacción que estamos listos para entrar en el mercado mundial.

¿Cómo vislumbra el futuro de la región?

Creo que la tendencia es muy positiva. Estamos en la ruta correcta y parece que no vamos a parar. A pesar de que nuestros países han sido afectados por la violencia durante varias décadas, creo que el panorama se despeja.