Dionisio Gutiérrez, titula Valor y Momento el editorial del programa de Libre Encuentro del 23 de septiembre de 1996, en referencia al trabajo que hacía en ese entonces el gobierno del presidente Álvaro Arzú. Gutiérrez califica la gestión gubernamental como algo valioso y valiente en pro de una democracia justa en Guatemala.

Por Dionisio Gutiérrez

Editorial Libre Encuentro del domingo 23 de septiembre de 1996

Pocas veces en la historia de una nación se tienen la oportunidad de rectificar y volver a empezar, pocas veces en la vida cívica de una joven democracia como la nuestra se encuentra el valor y el momento de enfrentar a las fuerzas del mal, que son causa principal del atraso, la corrupción, la violencia y la impunidad.

Guatemala sufrió en la última semana un cambio estructural sin precedentes en su historia.

El gobierno del presidente Arzú, en una valerosa acción, se atrevió a denunciar a la máxima estructura del crimen organizado, poniéndole nombre y apellido a muchos de los supuestos grandes campos de la mafia guatemalteca.

Un viejo secreto público, del que Gobierno tras Gobierno fueron cómplices y promotores, y que con su desprecio e indiferencia provocaron dolor y sufrimiento a la sociedad guatemalteca.

Presidente Arzú, vicepresidente Flores, general Balconi, ministro Mendoza, ministro Arévalo, Fiscal General Pérez Aguilera, hace muchas lunas que un pueblo entero no se sentía orgulloso de sus dirigentes, hace mucho tiempo que en esta nación se necesitaban hombres como ustedes.

Le están dando a Guatemala la esperanza que tanto urgía, le estando a Guatemala ejemplo de lo que es un Gobierno decente, decidido a rescatar el honor y la dignidad de las instituciones a las que todos esos capos de la mafia han destruido con su sangre asesina y su descarada corrupción.

¿Cómo es posible que todavía haya jueces y fiscales que con ofensiva de sinvergüenza traten de manipular y seguir retorciendo la ley para proteger a sus amos?

¿Cómo es posible que estos grupos estén retando al sistema para ver quién puede más¿; y por qué se sienten tan poderosos?

Esta superestructura criminal, no es cualquier cosa, pues su gigantesca red de operaciones, afirman que incluye contrabando, robo de carros, narcotráfico, secuestros y asesinatos.

Todo este poder nació con la excusa del conflicto armado guatemalteco. Por eso, esta lucha no será fácil, y apenas empieza, son casi 20 años de ser dueños del sistema; y sabiendo de la capacidad de maldad de esta malévola estructura, es posible que falte mucho para ver la luz de la justicia; y el rescate de un estado de derecho en Guatemala, no será tarea fácil.

Precisamente por eso, ésta debe ser la batalla de todo el pueblo y su Gobierno contra el crimen organizado, esta debe ser la guerra final para rescatar la dignidad nacional, y empezar un desarrollo social y económico sostenido.

La Comunidad Internacional y todos los sectores de la sociedad guatemalteca, debemos apoyar este valiente esfuerzo contra el crimen organizado.

Este es el momento de la verdad, la depuración de toda la sociedad guatemalteca ha empezado, y todos los que han violado la ley y ofendido a la nación caerán.

Los tres poderes del Estado, el Ejército Nacional y el Ministerio Público, tienen sobre sus espaldas el proyecto de nación que tanto esperábamos, y el pueblo guatemalteco tiene la palabra dando su decidido apoyo al primer gobierno, que en varias décadas, se acordó que gobierna para su pueblo y no para sí mismo.