En una edición especial de programa Libre Encuentro grabado en México, Dionisio Gutiérrez entrevistó a los comandantes guerrilleros de la URNG, Rodrigo Asturias «Gaspar Ilom» y Ricardo Rosales «Carlos González».

La URNG no tiene nada que ver con el narcotráfico -expresó el comandante guerrillero Rodrigo Asturias «Gaspar Ilom»-. Puedo garan­tizar con toda responsabilidad que nin­guna de las fuerzas integrantes de la URNG se ha metido en absoluto con el narcotráfico.

La anterior declaración fue propor­cionada durante el desarrollo del pro­grama Libre Encuentro, filmado en México y transmitido anoche por canal 3, al cual también asistieron el comandante guerrilllero Ricardo Rosales Román «Carlos González», el licenciado Dionisio Gutiérrez, presidente de la Cámara de la Libre Empresa y Jaime Cahi, vicepresidente.

Durante el programa, que duró casi una hora y media. Asturias aseguró Que no puede ser posible que algún grupo guerrillero de la URNG se haya involu­crado con el narcotráfico, porque todos están «totalmente controlados».

Agregó que poner fechas a la firma de la paz «es crear falsas espectativas» y que la guerilla «no tiene nada oculto en sus planteamientos». Además, que no reciben financiamiento internacional, cubano ni soviético, pues «dependemos de nuestros propios recursos».

-Sólo así puede explicarse -asegu­ró-que subsistamos dos años después del derrumbe del socialismo. Si no fué­ramos fuerza independiente, no podría­mos subsistir.

Por su parte, el comandante Rosales Román indicó que «la lucha revolucio­naria es la escuela más rica de la vida» y por ello los combatientes guerrilleros pueden ayudar a reconstruir Guatema­la.

En la conversación los comandantes guerrilleros señalaron que la voladura de torres eléctricas es un «sabotaje mili­tar», una actividad selectiva y progra­mada con el objetivo de ocupar a las fuerzas militares, pero que no es una guerra económica.
«No lo hacemos con entusiasmo, sino de manera indispensable» -indicó Asturias-.

Según los guerrilleros, el hecho de permanecer en el extranjero no los aleja de Guatemala, porque se sienten «profundamente vinculados» al país. Posteriormente negaron ser marxistas leninistas, y aseguraron que hay un gran prejuicio contra el pensamiento revolucionario.

Asturias definió a los oficiales del Ejército integrantes de las rondas de ne­gociaciones de México como «muy pro­fesionales, capaces, con quienes se pue­de discutir. Ya no hay un ejército monolítico, aunque nos preocupan al­gunos expresiones que recuerdan posi­ciones recalcitrantes».

Según un despacho de la agencia proguerrillera Cerigua, los mencionados comandantes no asistieron a la octava reunión entre· la Comisión de Reconci­liación, el Gobierno y la guerrilla, que tuvo lugar en la capital mexicana la se­mana anterior.
La filmación del programa Libre En­cuentro tuvo lugar el jueves 19, también en un hotel de México DF.