Editorial del programa 91 de Razón de Estado 

En medio de altas dosis de confusión, incertidumbre y, a veces, desesperanza; en medio de explosiones de agresividad o incluso violencia; en medio de incomprensión y escasez de un liderazgo humano, propositivo, en varias geografías del mundo; en medio de un virus que avanza, amenaza la salud, deja a millones de hombres y mujeres sin trabajo, sin sustento, con altos niveles de sufrimiento; y en medio de preguntas que siguen sin respuesta, los seres humanos necesitamos entender, con humildad, que hay cosas que no podemos cambiar; y que hay circunstancias a las que toca enfrentar, con valor y dignidad, pues son el camino para superar este presente de amenazas y encrucijadas.

Dar lo mejor de nosotros significa más que luchar por salir adelante; dar lo mejor de nosotros es también reconocer y agradecer a quienes dan lo mejor de si por nosotros.

Hace 80 días llegó a Guatemala la pandemia que afecta al mundo; y desde esta tribuna, cada semana les hemos presentado datos, opiniones y entrevistas con la intención de que todos comprendamos mejor el fenómeno que estamos viviendo.

Hoy queremos hacer un paréntesis para ofrecer un reconocimiento y dar gracias a los médicos, enfermeras, bomberos y personal de hospitales que cuidan enfermos y salvan vidas. A los agentes de tránsito, policía y trabajadores esenciales que trabajan sin descanso. A los hombres y mujeres que siembran, producen y reparten nuestros alimentos; en la agricultura, la industria y el comercio.

Somos muchos los guatemaltecos que podemos protegernos gracias a ustedes.

Su compromiso y dedicación nos deben inspirar para recuperar el ánimo lastimado en nuestra sociedad; y su ejemplo nos debe motivar para que cada uno, desde donde nos toca, seamos parte del equipo de salvación que ustedes representan.

Ustedes dan hoy sentido a la nación; son símbolo de unidad y solidaridad entre hermanos; entre miembros de una especie que lucha por sobrevivir.

Desde esta casa, les damos gracias por su entrega, por su valor, por su coraje. Gracias por darnos luz y esperanza en tiempos de peligro e incertidumbre.

Nuestro ánimo en alto, nuestro compromiso por Guatemala y la solidaridad entre hermanos harán que sus sacrificios no sean en vano.

Guatemala saldrá fortalecida de esta crisis y sabrá reconocer su valor y su generosidad.

Ustedes son ya los héroes de esta crisis.

Ustedes representan, ofrecen y dignifican lo mejor de esa grandeza a la que suele llamarse condición humana.