Dionisio Gutiérrez en exclusiva para Papeleta

Papeleta, 2007. Pp. 4-5

El empresario y director de Libre Encuentro nos da sus puntos de vista a distintos tópicos de la vida nacional en pleno proceso electoral 2007.

Sabemos que usted está interesado en la educación de los guatemaltecos como medio para superar muchos de nuestros males ¿qué puede decirnos al respecto?

 La educación es la base del tejido cultural de una sociedad. Sin ella las naciones están condenadas a la pobreza, y sin un desarrollo cultural que defina hábitos y costumbres propicias para el desarrollo, simplemente no tienen futuro.

Nuestras élites no salen del ciclo del corto plazo. El desarrollo cultural se logrará con el sacrificio de una generación completa.

Somos una sociedad desesperada por seguir líderes ejemplares, dirigentes responsables, héroes admirables y deportistas triunfadores. El problema es que nuestra lista es muy escasa e inconstante.

¿Qué opinión le merece la gestión del presidente Oscar Berger?

Deficiente. Me parece que la historia va a ser severa con este gobierno. No por lo que hicieron mal, sino por lo que no hicieron, habiendo tenido la oportunidad.

Después de uno de los gobiernos más incapaces y corruptos como lo fue el de Portillo, la oportunidad de hacer historia era total. Este gobierno debió encabezar una revolución moral, política y cívica, y liderar la gran reforma que nuestro país necesita.

¿Cree usted que hay esperanzas para Guatemala considerando los candidatos que se postulan para puestos públicos?

No. La esperanza debemos construirla todos. Jamás dejemos esa responsabilidad en manos de los políticos. El reto es que la juventud se prepare y de un paso al frente para rescatar lo que sus antecesores no pudimos resolver.

¿Cree usted necesaria una reforma integral del sistema político guatemalteco?

Indispensable. La mayor parte de los partidos políticos, el Estado guatemalteco y nuestro sistema democrático están secuestrados por grupos e intereses que son un obstáculo invencible para el desarrollo.

El objetivo de la reforma política es lograr que al Estado lleguen los mejores hombres y mujeres de la sociedad, instituciones que funcionen y el más estricto régimen de legalidad. O sea, Estado de derecho.

En materia económica, ¿Cómo evalúa la vigencia del TLC y sus efectos después de un año de vigencia?

Lo que debemos evaluar es el volumen y la velocidad de nuestro crecimiento. El TLC es, y debe ser uno de tantos instrumentos que nos de masa y fuerza. El objetivo es crecer 9% al año. Lo que tengamos que hacer para lograrlo, hagámoslo. Unificar Centro América es una condición imprescindible.

¿Cuáles son sus recomendaciones para que el modelo económico guatemalteco sea más eficiente y productivo?

Libertad económica, certeza jurídica y un marco propicio para la inversión ayudan, pero debemos unificar Centroamérica, Panamá y República Dominicana para sumar un mercado de 200 billones de dólares y 50 millones de consumidores en 550 mil kilómetros cuadrados. Sólo así el mundo nos verá con seriedad como una opción para la inversión, y de un tamaño que permita crecer lo mínimo necesario para alcanzar el desarrollo. 9% al año por 20 años.

En materia de seguridad ¿Qué opinión le general la CICIG?

Es vergonzoso ser uno de los 3 países del mundo donde se pretende instalar una comisión como esta. No va a resolver el problema pues somos nosotros los obligados a hacerlo. Debemos ver la CICIG como un instrumento pero sin olvidar que es nuestra responsabilidad rescatar al Estado guatemalteco y hacerlo funcionar. Especialmente, en materias de seguridad y justicia.

En cuanto a lo social ¿Cómo se podría incorporar plenamente a la juventud de Guatemala para elevar su participación en diversas áreas como por ejemplo el deporte, las artes y la política?

Por necesidad, cansancio y frustración. Toda nación pasa por un punto de inflexión en el que se producen los grandes cambios. Esto lo da el desarrollo cultural. Toma tiempo pero llega. El reto es para la misma juventud. Los jóvenes tienen la palabra…