Una exclusiva cena de gala para empresarios, presidentes y represen­tantes de los diversos sectores, realizó Dionisio Gutiérrez con motivo de lnduexpo 2005.

De semblante serio y traje impecable, así luce siempre el empresario Dionisio Gutiérrez, co­presidente de la Corporación Multinversión, que dirige entre otras empresas a Pollo Campero, Hi­droeléctrica Renace, y promueve y desarrolla centros comerciales, apartamentos y oficinas. El martes por la noche, su residencia fue el punto de encuentro de po­líticos, empresarios, diplomáticos e intelectuales, quie­nes asistieron a la cena de gala que ofreció, junto a Juan Luis Bosch, como preámbulo al XI Congreso In­dustrial (lnduexpo).

Dionisio explica que para él haber sido anfitrión de la elegante recepción «se hizo con el propósito de crear y fortalecer temas como el Tratado de Libre Comercio, y sobretodo, fortalecer la democracia». «El objetivo primordial de la Corporación Multinversión es reiterar nuestro compromiso por una Centroamérica unida, integrada, donde la única frontera sea nues­tra imaginación», dice.

Entre los asistentes destacaron el presidente de Guatemala Óscar Berger y su esposa Wendy; el ex pre­sidente del gobierno de España José María Aznar; el ex presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, y el ex presidente de El Salvador, Ar­mando Calderón Sol. Ellos, junto al resto de invitados, fueron testigos del buen humor de Gutiérrez, quien rompiendo con el protocolo en su discurso inaugural, mencionó personajes de la política e hizo alusión a te­mas actuales, que hicieron que los asistentes estalla­ran en carcajadas. «Creo que el sentido del humor es importante en todo ser humano y yo lo tengo todo el tiempo. En ocasiones ayuda a romper el hielo, pero hay que escoger cómo y cuándo utilizarlo», dice.

Al entrevistarlo es imposible dejar de notar las múl­tiples estatuas que adornan su oficina, además de las que posee en su residencia. «Han sido coincidencias», afirma, pero agrega que “sólo me gustan aquellas que tengan un significa do especial, que tengan un mensaje».

Una de ellas es la pieza llamada Valentía, coraje y determina­ción, que tiene desde hace más de 15 años y que adqui­rió en Nueva York. Pero quizá la más especial para él es un pequeño león de cristal que resguarda su escritorio. «Leo es mi signo y por eso me la obsequiaron», concluye.