Dionisio Gutiérrez, empresario guatemalteco, asegura que no desea ser candidato presidencial y se refiere a las campañas proselitistas de los candidatos.

Para ser presidente de un país como este, sólo es necesario seis meses antes de las elecciones empezar a decir “los mismos no” y con eso gana uno.

Dionisio Gutiérrez, abanderado de una campaña cívica para derrocar al expresidente Jorge Serrano Elías, no pretende ser candidato a la presidencia de la República. El empresario de éxito afirmó que el Cacif es parte egoísta y parte clasista. El sencillo hombre de negocios considera que para que Guatemala salga de la pobreza debe reinar la justicia, el Estado debe implementar un programa social “solidario y subsidiario” y otro económico a corto y largo plazo.

Dionisio Gutiérrez, licenciado en Administración de Empresas, de 34 años de edad, ve en el ejercito una nueva mentalidad de cambio. Su incursión en la política y el periodismo de polémica en su programa “Libre Encuentro” le convierte en un blanco de críticas y amenas de muerte, pero asegura que no desistirá en la depuración de los organismos del Estado.

Video: Dionisio Gutiérrez habla de la captura del Estado guatemalteco

Luego de pasar una estrecha pero discreta seguridad y puertas blindadas, nos recibe en una sala de sesiones en su penthouse. Inspira confianza. Viste un impecable blazer color beige. No usa corbata. Un tanto tenso por sus múltiples ocupaciones contesta con seguridad y en forma determinante nuestras 20 interrogantes, algunas en forma hipotética.

¿Será candidato a la presidencia de la República?

Tengo 34 años y estar suspirando por algo como eso, en este momento, sería como estar soñando con una novia que jamás va ha poder tener.

Pero si en un futuro lo fuera, ¿qué partido o partidos políticos lo postularían?

Eso es algo hipotético, le respondería que creo que la clase política en Guatemala esta profundamente desprotegida. Obviamente hay excepciones y las excepciones, las que yo he reconocido por su valor y honestidad, son dos partidos, básicamente el PAN y el FRG, en los que tengo simparía como ciudadano por haber gente dentro que quiere hacer las cosas bien, lo cual no quiere decir que yo los vea como partidos que en un momento dado podrían aceptar que participara con ellos en política, porque nunca le he hablado, ni lo he planificado, ni lo estoy buscando tampoco.

¿Cómo empresario de éxito aspirará a la presidencia de la República algún día?

Como le digo, es muy hipotético, y creo que mis objetivos en toda la participación cívica que yo he tenido en ningún momento podría estar pensando en una presidencia dado que en todo casi sería al revés. Para ser presidente de un país como este, solo es necesario seis meses antes de las elecciones empezar a decir “los mismos no” y con eso gana uno. En todo caso sería el camino contrario el que estoy tomando para una candidatura. Creo que los hechos están demostrando que eso no es mi aspiración.

¿Cree que se puede gobernar el país sin experiencia política?

Creo que no. Creo que es necesaria la experiencia política, que se puede agarrar de distintas formas, pero es más importante la absoluta voluntad de cambiar Guatemala, además de otros conceptos de valores como la honestidad y la capacidad.

¿Qué personaje del sector privado ha tenido éxito en el gobierno?

Ninguno. Los resultados del país están a la vista. Los resultados que ha obtenido en la gestión de cualquier grupo que ha llegado al poder están a la vista. Somos un país que ha sido gobernado en una forma irresponsable con la mayoría de personajes con una incapacidad muy grande, a excepción de gente honesta que no necesariamente las cosas que hace dan resultado, lo cual hay que decirlo.

¿Cuál sería la primera medida de beneficio popular que adaptaría en la presidencia de la República?

Claro que es una pregunta hipotética, pero sigamos el juego. Yo creo que históricamente otro gravísimo error que han cometido los presidentes al llegar a ocupar la silla presidencial, es que olvidan gobernar con un pueblo y se ponen a gobernar en función de otros intereses. Creo que la primera medida que debe tomar un presidente de Guatemala es gobernar con el pueblo, no olvidarse que es su mejor aliado y que al final será el beneficiado porque es para quien el presidente trabaja.

¿Aceptaría la crítica tal como usted lo hace en su programa televisivo?

Absolutamente. Le puedo asegurar que nos ha caído bastante duro en algunas oportunidades, lo cual aceptamos. También se que en algunos casos los ataques que han venido de algunos personajes más nos prestigian que nos hacen sentir mal. Y con todo eso, es importante la crítica y la aceptamos en todo momento porque siempre estamos tratando de corregir errores y mejorar las actividades que hacemos.

¿Qué piensa del ejército?

Creo que es una institución que talvez en comparación con el resto de las instituciones del Estado está modernizándose a velocidad más rápida que la mayoría. Ya en 1982, con el golpe de Estado a Lucas, el papel que jugó en contra el dictador Serrano, se demostró que hay una mentalidad. Hay una nueva generación de hombres en el ejército que están luchando por cambiarlo. Yo le diría que el líder de ese movimiento es el actual Ministro de la Defensa, el general Mario Enríquez, un hombre, a quien tengo el honor de conocer y respeto mucho. Creo que es un hombre con una visión y el deseo de seguir en proceso de modernización para llevar el ejército a en donde debe estar.

¿Si el conflicto armado interno permitiera, dialogaría directamente con la guerrilla?

Fíjese que acabo de tener una experiencia muy interesante con dos de los comandantes de la URNG, y le soy sincero, yo soy de los que dudan de la voluntad política de paz de la URNG. O sea que ellos van a tener que hacer algunos actos que demuestren que tienen voluntad. Yo no los planteé en la grabación que hicimos, de que en un momento dado, si no es pertinente, alguno del futuro va ha hacer un pacto de par nacional y si ellos están no están adentro podrían quedar excluidos.

«En un país como el nuestro, donde hay tanta pobreza,
tanta miseria y tanto atraso, hace falta tener un
Estado solidario y subsidiario y no solo el Estado».

¿Qué se tendría que hacer para que el país salga de la pobreza?

Yo le diría que hay tres aspectos. Es como un banquito con tres patas. Son indispensables las tres porque sino se cae el banquito. Uno, que el estado de derecho, o sea con la justicia, reine en este país y no como ahora que seguimos siendo una jungla. Dos, un programa social que sobre todo beneficia al pueblo. En un país como el nuestro, donde hay tanta pobreza, tanta miseria y tanto atraso, hace falta tener un Estado solidario y subsidiario, y no solo el Estado, sino todos los sectores fuertes de la sociedad , en la cual se brinde un programa social para aliviar los grandes sufrimientos de este país a corto plazo. En el programa económico, que es la otra pata del banquito, que ese programa contemple aliviar la pobreza a corto y largo plazos, y obviamente lo que habla del estado de derecho y la justicia. Esas son las tres patas del banquito. Si una falta, ese banquito estará caído.

¿Cree que el sector privado ha beneficiado al país o ha sido clasista y egoísta?

Yo creo que hay un poco de las dos. También en el sector privado tenemos una nueva generación que está tomando cargo allí, haciéndose cargo o agarrando liderazgo con ideas progresistas y con líderes de cambio, pero en un sector que históricamente tiene alto grado de culpabilidad en la realidad del país, por el simple hecho de velar que sus intereses y olvidarse que son parte de un país con grandes problemas. Por eso le digo que hay parte de las dos, egoísmo y destino.

¿Se considera capaz para ser presidente de Guatemala?

Yo creo que sería muy vanidoso al contestarle afirmativamente una suposición como esa. Yo reconozco que tal vez soy un animal raro en lo que en la política cívica en Guatemala. Yo tengo 34 años, sin embargo, al morir mi padre, yo tenía 15 años, junto a un gran grupo de gentes que está muy cerca en la organización que dirigimos, pero me tocó vivir momentos muy difíciles, manejamos situaciones muy complejas y talvez por ello he tomado mucha experiencia, no solo en la parte empresarial sino que en lo que es la vida, por las responsabilidades que uno asume al sufrir un evento como ese. Entonces, si tengo que decir que en ese sentido soy un poco diferente a muchos de mi generación, y al final, si de capacidad se trata, si me siento capaz para hacer muchas cosas pero serúa muy vanidoso el decir que siento la capacidad para ser presidente. Eso nadie lo puede decir, hasta estar subido en el caballo y tratar de domarlo.

En una oportunidad dijo que ayudaría a derrocar a Fidel Castro, ¿Cómo lo haría?

Bueno, fíjese que sí. En más de alguna oportunidad he dicho o he expresado mi rechazo total a una dictadura con la de Fidel Castro, que ha hecho sufrir al pueblo cubano por más de 30 años.La verdad es que la participación en varios foros internacionales, no solo en contra de Cuba sino que también en contra de Noriega, en el caso panameño, donde he expresado claramente mis ideas y lo he seguido haciendo fuera de Guatemala y dentro del país.
En varias oportunidades quisimos hacer un programa de “Libre Encuentro” con Fidel Castro, pero no lo logramos, tuvimos un fracaso total. Son pequeños aportes que uno puede dar en un proceso como este. Tengo mucha amistad con gente como Carlos Alberto y el Grupo la Unión Liberal Cubana, y en lo que he podido les he ayudado para que ellos logren eso, el derrocamiento cívico de dictador.

¿Eso lo coloca como el más fanático aliado de Estados Unidos?

No, fíjese que no, en todo caso me debería de colocar como un fanático aliado de la democracia y el respeto de los derechos humanos. De eso si soy fanático. Durante la caída de Serrano el sector privado, según alguno, creyó haber llegado al poder. Con Ramiro de León Carpio parece que el poder se les fue de las manos.

¿Es así?

Yo creo que es una especulación equivocada. En todo casi sería al revés; el sector privado propuso una lista de candidatos a la presidencia, en la cual no estaba incluido el actual presidente Ramiro de León.

¿Por qué cambio de canal de televisión su programa Libre Encuentro?

Yo creo que es un proceso normal. En la época de Serrano nosotros estuvimos en cala 13, un canal al que le seguimos agradeciendo que nos haya dado posada por toda la parte inicial de “Libre Encuentro”, pero hubo muchas presiones en contra de las autoridades del canal y al final, obviamente, Serrano y su grupo de poder bloquearon de todas las formas que pudieron que no se transmitiera “libre Encuentro” y quedamos fuera del canal 13. Estuvimos siendo transmitidos por el sistema de cable, a quienes agradecemos su valentía y su apoyo, y al final logramos contactar a las autoridades de Canal 3, que bondadosamente nos abrieron su casa y estamos transmitiendo sin ningún costo, más que el que nos cuesta producir el programa, que es una cantidad muy manejable.

¿Por qué desistió de sacar a sombrerazos a los diputados del congreso?

Yo no diría que hemos desistido. Obviamente hay un puto en el cual uno no puede físicamente agarrar un sombrero y darles de sombrerazos, pero creo que nuestra actitud cívica sigue ejerciéndose para lograr eso, la depuración de los organismos del Estado. Precisamente en una entrevista dijo que no hay gobierno si no hay depuración. Sigo pensando en eso.

¿Por qué no ha tomado puestos claves en el Cacif?

Nunca me he sentido totalmente identificado con el Cacif. Ni con la forma en que ellos ven el tema nacional. Obviamente es un sector, y ellos funcionan como esto, como un sector velando principalmente, y digo principalmente, por sus intereses, por los del sector privado. Yo siempre en mis actividades públicas he tratado de trascender más allá de eso, de ver más el tema nacional, tomando en cuenta todos los sectores y todos los problemas nacionales, no solo los problemas del sector privado, a pesar de que, insisto, en la nueva generación de Cacif están tratando de participar más activamente en lo que es el problema nacional.

¿Sus empresas han pagado correctamente sus impuestos?

Absolutamente. En la época de Vinicio Cerezo y la Democracia Cristiana por la actitud de algunos de los que manejamos nuestro grupo, llegamos a tener 17 inspecciones fiscales, persiguiéndonos fiscalmente porque eso no era una cosa normal dado el número de inspectores que hay en el ministerio de Finanzas y jamás pudieron hacer nada ni probar nada. Incluso nos pidieron mordida, y en algún caso para dejar de molestarnos, por decirlo así, hicimos grabaciones, los denunciamos y son funcionarios que siguen de empleados en el ministerio de Finanzas.
Finalmente Dionisio Gutiérrez quien se identifica como “un animal raro en política cívica” y que siendo empresario no comulga ni se ha identificado “totalmente” con la cúpula del sector empresarial del país, expresó su emoción al escuchar recientemente decir al presidente Ramiro de León Carpio que va a cumplir algo que había ofrecido y que es, en alguna medida, encabezar un movimiento cívico que termine con la depuración de los organismos del Estado, que al final tendría que ser “el inicio de la depuración de la sociedad guatemalteca para que logre poner bien ese banquito con tres patas: la parte social, la parte económica, nuestro estado de derecho y justicia, y seamos un país que por fin comience a salir adelante.