En Guatemala iniciará una experiencia que puede marcar un nuevo destino para toda la región: la primera Escuela de Gestión Pública y Liderazgo Político.

El 18 de abril, Guatemala fue el escenario de una buena noticia. Se realizó la presentación pública de una Escuela de Gobierno; un Instituto de Gestión Pública y Liderazgo Político que abrirá sus puertas en el mes de agosto de este año. Se escucha en el mundo académico y en corredores de fundaciones e instituciones de prestigio internacional que esta iniciativa es para toda Centroamérica (CA). Guatemala es el primer capítulo.

Todas las naciones del mundo necesitan formar a sus dirigentes, a sus políticos y a sus técnicos. Hay una relación directa entre una preparación profesional y valores éticos en los servidores públicos con el desarrollo exitoso de los pueblos. Para la buena gobernanza de los países es necesaria una formación sólida de la tecnocracia y de los dirigentes de los partidos políticos en el campo académico, en el campo práctico para conocer los problemas y sus soluciones, y en el campo de la transparencia y los valores morales necesarios para asumir responsabilidades de Estado y posiciones de liderazgo.

En CA, como es evidente en Guatemala, las últimas décadas de gestión pública no han logrado superar la pobreza, ni articular un modelo de desarrollo, como tampoco hacer realidad estados de derecho.

La alta rotación de personal dentro de las diferentes instituciones gubernamentales en cada país, especialmente con cada cambio de Gobierno, es una grave debilidad para el desarrollo. La ausencia de una tecnocracia estable y bien preparada y un mal liderazgo político imposibilitan la creación de políticas públicas coherentes que tengan continuidad a través del tiempo y los Gobiernos para dar los resultados deseados.

Además de educar y preparar una tecnocracia eficiente para administrar el Estado, es igualmente importante la formación de líderes políticos y cívicos que dirijan los esfuerzos de transformación y desarrollo desde la política y la sociedad civil. Una Escuela de Gobierno para Guatemala representa una luz de esperanza y optimismo. Y por tener el apoyo de diversos sectores de la sociedad, esta escuela promete ser un aporte relevante para el fortalecimiento del sistema democrático y sus instituciones políticas. También, esta escuela puede ser fuente de propuestas serias para construir un modelo de desarrollo que permita a la región un crecimiento vigoroso, para resolver rezagos sociales y pobreza, que tanto le afectan. Para CA es una excelente oportunidad si la iniciativa de Escuela de Gobierno es para toda la región.

Este proyecto podría ser el punto de unión para regresar a la mesa de discusión el tan necesario esfuerzo de integrar a la región económicamente. El futuro de cada país de CA brilla mucho más si lo enfrentamos como una región unificada ante la globalización. Y la apuesta por una Escuela de Gobierno da mayor certidumbre y puede contribuir a revalorizar la figura del servidor público y reinventar la política para que genere resultados que beneficien a todos los ciudadanos. Sin duda alguna, la formación de líderes políticos y dirigentes para la sociedad civil, así como técnicos y profesionales para la administración pública son la necesidad más sentida de la región. Y como tanto se ha dicho, si la formación de esas nuevas generaciones de políticos, dirigentes y tecnócratas tiene como fundamento y prioridad los valores éticos y morales que nuestros países necesitan, CA tiene futuro y habría logrado rescatar su destino.

53._escuelas_de_gobierno_en_centroamerica_mayo_-_junio_2013