267. Dionisio Gutiérrez: Al que le caiga el guante...

Octubre 09, 2023
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267. Dionisio Gutiérrez: Al que le caiga el guante...

Editorial del programa Razón de Estado número 267


 

Si la suerte le permite tener todavía abuelos y bisabuelos, pídales que le cuenten cómo fue el Siglo XX; los dramas, dolores, avances y soluciones. Si ya no los tiene, busque un buen libro de historia.  

Pensamos que las guerras y las dictaduras nos habían dejado lecciones que jamás repetiríamos, especialmente, porque después de la Segunda Guerra Mundial, con la apertura democrática y gracias a la libertad y al respeto a la ley, Occidente, con mucho trabajo, alcanzó altos niveles de desarrollo y bienestar. 

Pues no aprendimos nada. Los valores democráticos y las convicciones éticas en la política están perdiendo frente a los intereses de corto plazo de políticos ambiciosos que buscan, a cualquier costo, poder permanente y dinero fácil.

América Latina, con las excepciones conocidas, está quedando atrapada en las garras del político arrogante, déspota, ladrón, populista sinvergüenza, pistolero sin escrúpulos.

En pleno Siglo XXI estamos presenciando la contaminación, desprestigio o demolición de las instituciones que hacen posible Estados democráticos de derecho con división de poderes.  

La sucia clase política dominante, con frecuencia criminal, somete a los pueblos con una represión empacada de engaño, desinformación y mentira; regresándolos a sociedades cerradas, donde la libertad de expresión se trata como delito de sangre.

El mundo tiene hoy más de 40 dictadores. 3 de ellos con armas nucleares. Otros 3 están en América Latina. Pero, crece el número de países con fachada democrática, gobernados por demagogos populistas, corrupto y autoritarios que enfrentan la crítica de sus opositores con amenazas, cárcel o asesinato.

Por eso, si no queremos ser pueblos sometidos a tiranos, espadones y sinvergüenzas, de esos que recetan fácil a sus contrarios la guillotina, la cuneta, el exilio o el cementerio, debemos tener un despertar democrático capaz de levantar la fuerza ciudadana suficiente para rescatar el destino de libertad que América Latina merece.  

La decadencia moral del Estado, la deriva democrática que sufrimos y los juegos del poder de las mafias en los gobiernos nos obligan a dejar de ser ciudadanos atrapados en la retórica política tiktoquera.  

América Latina necesita a sus ciudadanos en la calle, defendiendo sus derechos, denunciando a los corruptos, exigiendo respeto a ley, gritando libertad.  

 

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