Dionisio Gutiérrez, presidente de la Cámara de la Libre Empresa, dio a conocer una encuesta presidencial en junio de 1990 en la que Jorge Carpio Nicolle superaba a Efraín Ríos Mont.

Los candidatos Jorge Carpio Nicolle y Efraín Ríos Mont, son los que, en este momento, se proyectan con mayores posibilidades de triunfo en las elecciones presidenciales de noviem­bre próximo, según la en­cuesta «Guatemala eleccio­nes 1990 IV», cuyos resulta­dos fueron dados a conocer anoche en el Hotel El Dorado.

La encuesta fue patroci­nada por la Cámara de la Libre Empresa y practicada por la finna Aragón & Aso­ciados, entre los días 2 y 22 del mes de mayo pasado.
En el cuadro principal del documento final, titula­do «Si las elecciones fueran mañana, por cuál candidato votaría (total)», Carpio registra un 21 por ciento de las preferencias del electorado, frente a 19 de su más cerca­no oponente, el general Ríos Mont.

Ambos experimentaron un ascenso en su cómputo particular, luego que en la versión «III», Carpio había registrado un 16 por ciento, cinco menos que en la pre­sente muestra.

El general Ríos Mont, por su parte, subió, entre marzo y mayo del presente año, ocho puntos. En el cómputo de la encuesta «III» había reportado un once por ciento de las preferencias, en tanto que ahora elevó su caudal a 19.

En tercera posición del «total» de1a muestra, la cual comprende capital, área urbana del interior y área rural, aparece Alvaro Arzú, conservando el ocho por ciento de los sufragios, mis­mos que alcanzó en marzo.

Según la encuesta de la Cámara de la Libre Empre­sa, el candidato del partido gobernante, Alfonso Cabre­ra, aparece en cuarta posi­ción, con el agravante de registrar un descenso de su caudal electoral, el cual ahora, en mayo, se limita a un cuatro por ciento, tres menos que el que tenía en marzo (7%).

Otros candidatos que aparecen en la gráfica son Manuel Ayau (2%, igual que en marzo), René de León Schlotter (1 %, igual que en marzo) y Jorge Serra­no Elías (1 % , igual que en marzo). Un último grupo es el que integran el general Benedicto Lucas (0.3%), el ex alcalde capitalino José Angel Lee (0.1 %), Abundio Maldonado (0%) y Rodolfo Rosales (0%).

Continúa indecisión

El porcentaje de electo­res que «no saben (por el momento)» o que continúan manteniendo una posición «indefinida» respecto a las distintas opciones que se le presentaron en el trabajo de recopilación de datos, conti­núa siendo alto, con un 31 por ciento. En marzo era 38.

Otro grupo es el de elec­tores que respondió que «por ninguno» de los candi­datos que se le presentan emitirá su voto. Este seg­mento representa el 12 por ciento del electorado.

Un elemento importante es el que se refiere a la candidatura por la que, en últi­ma instancia, se inclinaría el elector indeciso tanto del área urbana como del área rural, si los comicios fueran «mañana».

Del 31 por cada cien electores son los indecisos, 11 por ciento dijo que vota­ría por Ríos Mont (subió dos puntos de marzo a mayo); siete por ciento dijo que lo haría por Jorge Carpio (bajó dos puntos en el mismo pe­ríodo); seis por ciento dijo que Alvaro Arzú (subió tres puntos) y cuatro que lo haría por Alfonso Cabrera (subió un punto). Pese a eso,dentro de este 31 por ciento objeto de un reestudio, el 59 por ciento permaneció «indefi­nidos», en tanto que el 12 por ciento de plano dijo que lo haría por «ninguno».

Gutiérrez: «Guatemala no puede permitir más improvisaciones»

El presidente de la Cámara de la Libre Empresa, Dionisio Gutiérrez, en su discurso de presentación de la encuesta «Guatemala elecciones 1990 IV», dijo que «estamos cansados de cuatro años de discurso político, de irrespeto a la ley y a la dignidad de este paciente pueblo».

Gutiérrez explicó que su decisión de dirigir un mensaje político, en la presentación de los resultados del trabajo realizado, se fundamentó en el deseo de «decir la verdad, una verdad que sabemos que es común para muchos y nuestra conciencia nos obliga a decirla, sabiendo los riesgos y en lo personal asumiendo la responsabilidad».

Hemos -dijo- perdido credibilidad en el sistema democrático como medio de convivencia y hemos perdido la confianza a un gobierno en el que cada vez que sus funcionarios amanecen «de malas pulgas», cambian las reglas de juego, sin tener un plan integral de desarrollo, ni mucho menos.

Al hombre que asuma la responsabilidad de dirigir los destinos de nuestra nación a partir <le enero de 1991 -agregó-, sólo puedo decirle, que espero sepa lo que está haciendo porque Guatemala ya no puede permitir más improvisaciones, más corrupción, más incapacidad y más populismos.

El próximo presidente -hizo ver-, tendrá como responsabilidad y obligación, plantear la verdadera base de desarrollo que Guatemala necesita. El rescate de la confianza y credibilidad en las instituciones del Estado, como rectoras de respeto a la ley, la libertad y el conocimiento.

Pero especialmente, deberá tener a todo el pueblo guatemalteco vigilante y presto a no permitir jamás que se nos gobierne con irresponsabilidad y desconocimiento de lo que es dirigir dignamente a una nación. Mientras en Guatemala se mueran tantos niños y muchos se acuesten a dormir con hambre, sin saber si encontrarán alimentos al día siguiente, mientras en Guatemala sigamos con casi la mitad de la población en la miseria y sin educación básica. Mientras en Guatemala el tamaño del Estado no sea reducido a su justa dimensión, y mientras en Guatemala no exijamos que los gobernantes cumplan con su obligación con responsabilidad, honestidad y capacidad, seguiremos siendo paisaje. El sueño de hacer de Guatemala una nación grande y próspera, seguirá guardado en la caja del olvido y en las tumbas de todos esos niños que mueren cada día en esta nuestra Guatemala y que nunca tuvieron siquiera la esperanza de un futuro mejor, señaló.