Dionisio Gutiérrez atendió una entrevista en la que se refirió a la película El Padrino, la que confesó es su favorita y de la que encuentra una serie de similitudes a lo que se vive en la actualidad.

Es una de las caras de la televisión. A su alrededor se han librado las polémicas más encendidas de la pantalla chica nacional.

Tal vez no tan fuertes como las de. sus filmes predilectos la saga de El Padrino, pero sí con suficiente fogosidad como para recordar varias de ellas.

Dionisio Gutiérrez director de Libre Encuentro, fue el segundo de una familia de cinco hijos, y, aunque nació en la capital, pasó nueve años de su infancia en Quetzaltenango.

La muerte de su padre acaecida en un accidente aéreo cuando el actual conductor televisivo tenía 15 años, fue la puerta por la que descubrió la tristeza.

«A partir de aquel momento desperté a la vida de verdad», afirma.

Más que sangre de comunicador, dice tenerla de político cívico. Se define como tranquilo, idealista, pragmático, soñador y muy emotivo.

«Quiero mucho a mi país y trato de que eso no me apasione demasiado para no crearme problemas».

Todo el tiempo libre lo comparte con sus hijos. Le gusta cantar composiciones románticas y suele acompañarse con su guitarra cuando encuentra el momento para hacerlo.

¿Hay algo de su vida que se identifique con la trama de el Padrino?

Al hecho de saber manejar el poder cuando se tiene. A algunos esto puede destruirlos, como ocurrió en el caso de El Padrino; otros si logran manejarlo.

¿A qué edad y en que circunstancias personales la vio por primera vez?

Probablemente a finales de los 70 y me parece que fue en el cine Reforma. Me impactó desde la primera vez y ello me ha llevado a verla varias veces, la última este año. De hecho, he visto las tres cintas de El Padrino.

¿Cómo vio los otros (los filmes de esta saga? La dos está considerada como la única segunda que fue
buena; la tercera, en cambio, se vio como un error de Francis Ford Coppola, ¿Qué opina de ello?

Pienso que El Padrino III es el mejor. Y me gusta, porque se introduce con buena dosis de profundidad en el campo del poder, tal el caso de las negociaciones del Vaticano, y también en las cuestiones de mundo en la mafia.

La personalidad de Vitto Corleone dominaba a toda su familia. ¿Le causa eso admiración o rechazo?

Un poco de los dos. El era un líder de su familia al que todos respetaban. El rechazo va más en función del irrespeto por la vida en el argumento. Al mismo tiempo, sin embargo, es interesante ver la capacidad de negociación y la forma como el liberaba a la mafia. En resumen lo que me inspira es rechazo en cuanto a los conceptos y la admiración más que la trama de la cinta en sí.

Esa mafia que relata el filme, ¿le parece ajena o cercana al echar un vistazo a la realidad nacional?

Creo que este es el paisaje diario. La guerra de poder, la lucha por intereses y cómo incluso la gente mala por dinerMichael en la que le da consejos para manejar las relaciones con el mundo que lo rodeaba.o. Es una película cuyas situaciones son cercanas no solo a la realidad nacional, sino a la mundial.

¿Qué es lo que más le impresiona del libreto de filme?

Tal vez toda la comunicación entre don Vito Corleone y su hijo Michael para manejar las situaciones con el mundo que lo rodeaba.

¿Diría que le recuerdan a su padre?

En realidad fue muy poca la relación que tuve con él ya que murió cuando yo tenía 15 años. Pero ha habido otros hombres que han sido y que siguen siendo una similitud. Obviamente, tal vez mi relación con ellos ha tenido semejanza con esas escenas

¿Francisco Pérez de Antón?

Por ejemplo

¿Leyó la novela del recién fallecido Mario Puzo que inspiró el filme?

He tenido el libro en mis manos. Lo he leído, pero no a profundidad. Es mejor la película.

¿Le hubiera gustado vivir en la época de El Padrino?

No. Me quedo con el tiempo actual.

Aunque hubo alguien a quien le decía así en el país, ¿hay en la actualidad otro a quien usted apodaría El Padrino?

Me surgen nombres que podría ser El Padrino en Guatemala, pero, por supuesto, esto no voy a decirlo.