Dionisio Gutiérrez director de “Libre Encuentro” analiza desde su punto de vista, la relación prensa gobierno y la cuestionada libertad de expresión.

¿Qué opina sobre la libertad de expresión?

La libertad de expresión es una condición fundamental de una democracia. Si no hay libertad de expresión, no puede darse el juego que necesita una sociedad para desarrollarse. Cuando el gobierno o cualquier grupo de poder, trata de limitar o crear entidades que revisen, analicen y vigilen cómo funciona la libertad de expresión, en cualquier nación del mundo, se está un subestimando a la población. En el caso de Guatemala, los guatemaltecos no son tontos; se dan cuenta cuando sale un farsante hablando a favor o en contra del gobierno. Se dan cuenta cuando un medio de comunicación es poco serio y manipula la información, cuando hay libertinaje en lo que es libertad de expresión y por supuesto, se dan cuenta cuando un poder trata de coartar esta libertad.

¿Cree que debe existir un ente que fiscalice a la prensa?

No debe existir ningún ente que controle a los medios, la libertad de expresión debe ser la base fundamental de la democracia y se debe respetar a toda costa. No se puede permitir que ningún gobierno, que ningún grupo de poder, la quiera limitar. Pero creo, que lo que vemos en este momento en Guatemala, es una escaramuza política de distintos grupos. Ni siquiera es un problema nacional.

¿Se acusa a la Prensa de sobre dimensionar los hechos?

Este gobierno está formado por gente decente, con buenas intenciones y que ha logrado cosas buenas para el país, pero uno de sus grandes defectos, es que es un gobierno que se molesta demasiado fácil con cualquiera que no esté de acuerdo con ellos. Esto, les provoca un desgaste político y una pérdida de respeto en alguna medida porque nadie tiene que ponerse en posiciones prepotentes, sea el gobierno o el poder que sea, de creer que cualquiera que no esté de acuerdo con ellos está en contra.

¿Cómo analiza la relación Prensa – Gobierno en los últimos años?

Analizando los gobiernos, en el caso de Cerezo, el descaro y la corrupción llegaron a tales niveles que la gente desarrolló un cuero más grueso que el de un elefante, y ya no les importaba lo que les dijeran. Había una libertad de expresión hasta impresionante. Las cosas que se le dijeron a ese gobierno no habían sido vistas nunca antes en nuestro país. Se le dijeron barbaridades, muchas veces con razón y en algunas ocasiones, probablemente hubo excesos. En el gobierno de Serrano, teníamos un bravucón prepotente que encima de todo, era corrupto, entonces el pueblo le perdió el respeto muy rápidamente y por eso terminó exilado y fuera de la presidencia, aunque es en la cárcel donde debiera estar.

En el caso de De León Carpio, teníamos un gobierno hipersensible a las molestias de la prensa y fue extremadamente cuidadoso con ella y al final, las personas que se expresaban a través de los medios de comunicación, terminaron diciéndole lo que se les dio la gana. Creo que eso es mucho más sano que cualquiera de los esquemas anteriores.

En el caso del Presidente Arzú, tenemos un grupo de gente que probablemente no sean todo lo político que fueron los anteriores, pero no por eso menos o más preparada para gobernar. Por no ser todo lo político, son hipersensibles y no les gustan los ataques cuando los creen injustos. Se molestan, se ofenden. Si estas molestias siguen, que sigan, pero lo importante es que no se quiera limitar la libertad de expresión y por otro lado que no hayan abusos de esa libertad.

¿Cree que el enfrentamiento Prensa – Gobierno afecta la población?

Creo que estamos perdiendo tiempo en discusiones bizantinas. Guatemala es un país que tiene tantos problemas que en lo que deberíamos estar preocupados todos los guatemaltecos es en ver cómo los resolveos y no, en juegos políticos que solamente desgastan, dividen y evitar que alcancemos los consensos necesarios para sacar al país adelante. Eso sí, debemos mantenernos vigilantes, para que en ningún momento se quiera dañar, coartar o limitar, la libertad de expresión. Porque en contra de eso, si tenemos que levantarnos todos y hacer lo que tenga que hacerse para evitarlo.

Vinicio Cerezo en su calidad de ex Presidente de la República comenta sobre la libertad de expresión y la función de la prensa en una sociedad democrática.

¿Qué opina sobre la libertad de expresión?

La libertad de expresión es una garantía básica en un Estado democrático. Es un requisito necesario para su funcionamiento. No puede existir democracia si no hay comunicación, y fundamentalmente información a la ciudadanía, para que ésta se forme opinión; puede adoptar actitudes y apruebe o desapruebe las acciones de Gobierno. Es un derecho constitucional.

¿Cómo clasifica su relación con la Prensa?

Yo diría que mi gobierno fue una de las etapas históricas en las que más libertad de expresión han existido. Salíamos de gobiernos autoritarios y se produjo en Guatemala lo que los españoles llamaron a la salida de Franco, “el destape”. La gente se expresó de muchas maneras y por supuesto, la prensa se sintió con la libertad de expresión e incluso se acuñó una frase que yo dije cuando alguien me preguntó por qué no afectaba las críticas y manifestaciones constantes. Yo dije, que eso en la práctica, era la música de democracia.

Sin embargo se cerró un noticiario.

El casi de Aquí el mundo, obedeció a que si director, en aquella época, había tomado la decisión de respaldar un intento de golpe de Estado que se producía en mi gobierno. El Gobierno cerró Aquí el mundo por 48 horas o tres días, pero después, permitimos que se abriera. Talvez la gente ya no recuerda, pero lo que sucedió después fue que se venció el contrato.

¿Cree que debe existir un ente para controlar a la prensa?

Todos los presidentes y todos los políticos nos hemos quejado a veces de la prensa y hemos dicho que debería tenerse un comportamiento más responsable. Sin embargo, muchas veces los periodistas tienen que especular para forzar la información, porque el gobierno se niega a darla o no tienen la disposición de jugar con fuego abierto como debe ser la democracia.

Si yo tuviera que decidir entre las exageraciones de la prensa o climinar la información, elegiría la primera, porque cuando uno está en el gobierno o hace política, se debe recordar que la prensa juega un papel importante.

Algunos criticaron su actitud hacia la Prensa.

Mis opositores decían que mi apertura hacia la prensa era una actitud de cinismo, pero creo, que era todo lo contrario. Yo creo que si los presidentes tuvieran mejor humor, hubieran menos problemas en los países y si los políticos no quieren que se les critique, que se metan en su vida, u no quieren que les comenten lo que hacen, que no se metan a la política.

Yo no podría culpar a la prensa de lo que se me decía y se sigue diciendo. Los rumores contra los políticos los corre el sector más poderoso del país que es el sector económico porque en la medida que se siga desconfiando y no se puedan reelegir por medio del voto popular o mantenerse en el gobierno, el único poder permanentemente en el país es el que sigue mandando. Desprestigiar al sistema político y renovarlo constantemente es evitar que tenga el poder que necesita para transformar el país.

¿Cómo califica la actuación de la Prensa actualmente?

Yo creo que actualmente existe un comportamiento responsable en términos generales. Si comparamos como me criticaban a mí, con lo que se le ha dicho al actual gobierno; la prensa ha tenido un comportamiento mucho más tolerante y permisivo, pero no puede negar, que existe una mala relación, Prensa – Gobierno. Como fui presidente, no puedo decir que el actual no tenga motivos emocionales para quejarse, pero no creo que tenga sentido tener una relación tan tirante como la que está dándose en ese momento. Debería hacerse un esfuerzo para tener una relación, sino buena, por lo menos respetuosa entre el gobierno en general y la prensa.