El 21% de la población mundial experimenta de primera mano el miedo y la tragedia que significa la guerra; esto representa unas 1.500 millones de personas.

Pakistán, Malí, India, Israel, Egipto, Libia, Palestina, Irán, Irak, Yemen, Turquía, Somalia, Sudán, Siria, Corea del Norte, Corea del Sur: estos países tienen en común que viven a diario el temor de un enfrentamiento armado o mantienen tensión con otros países o regiones. Desde que el ser humano lleva cuentas de la historia se ha conocido sobre enfrentamientos armados en diversas partes del mundo. Las causas son variadas y abarcan desde conflictos por territorio, independencia, reclamos de derechos civiles o democracia hasta enfrentamientos por asuntos religiosos o ideológicos. Según datos del Banco Mundial, cerca de 1.500 millones de personas viven en países afectados por un conflicto violento. Esto significa que el 21% de la población mundial experimenta de primera mano el miedo y la tragedia que significa la guerra; sin olvidar que Centroamérica es considerada la región más violenta del planeta, aunque no tenga un conflicto armado declarado.

Actualmente, la mayor parte de los conflictos armados activos en el mundo se encuentran en África, Asia y el Medio Oriente.

El 2011 fue un año especialmente conflictivo. Manifestaciones, protestas, tomas de espacios públicos y declaraciones difundidas por las redes sociales son algunas de las formas que tomaron el enojo, el desencanto y la desilusión en unos 50 países en el mundo. Cada protesta tenía una motivación distinta. En Europa y EE.UU., las clases medias duramente golpeadas por la crisis económica fueron las protagonistas de importantes movilizaciones. Y en la actualidad, toma poco para que salgan de nuevo a las calles a expresar su forma de sentir y pensar.

En los países en vías de desarrollo, los ciudadanos exigían una mejor calidad de los servicios públicos, a

una velocidad que superaba la capacidad de los gobiernos para dar respuesta. Esto sigue sucediendo.

En el mundo árabe se entendía que las demandas iban dirigidas hacia mayores libertades civiles y sociales. La llamada Primavera Árabe se consideró como el inicio de una nueva era con el levantamiento social en Medio Oriente y significó la caída de 4 regímenes despóticos en Túnez, Egipto, Libia y Yemen. Hoy en día no está claro para dónde van esos países.

En España, nació el movimiento de los Indignados, como resultado de una profunda crisis económica en la que se registraban 4,5 millones de desempleados y más de 800.000 jóvenes que no estudian ni trabajan. A partir de ese momento, los llamados Indignados se multiplicaron en Europa y algunos pocos países de América.

Estados Unidos no fue ajeno a las protestas sociales. En septiembre del mismo año, grupos formados principalmente por jóvenes inspirados por los movimientos en España, protestaron en 52 ciudades, entre ellas Boston, San Francisco, Los Ángeles, Portland y Chicago. A criterio de algunos analistas, el mensaje de las protestas nunca estuvo demasiado claro. Sumado esto a la falta de líderes, el movimiento no llegó muy lejos.

En general, el mundo se encuentra en constante estado de conflicto. Por ello, los retos de la humanidad en estos tiempos pasan por evitar que algún desequilibrado con poder inicie un conflicto global de impredecibles consecuencias, lograr acuerdos internacionales para enfrentar y corregir los efectos del cambio climático y trabajar juntos frente a una epidemia mundial. Estas son las amenazas del mundo. Y el crecimiento económico y el combate a la pobreza, las grandes oportunidades.

58._los_conflictos_del_mundo_octubre_-_noviembre_2013