Se viene un año complejo

Enero 01, 2012
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Dionisio Gutiérrez hace una proyección de lo que el año 2012 podría significar desde el punto de vista económico y social.

En el 2012 podríamos ver recaídas económicas, agravamiento de conflictos políticos, o guerras, incluso.

Los países emergentes, empezando por China, dan síntomas de que les viene una corrección económica importante, con las consecuencias políticas que esto conlleva.

Las acciones de orden y austeridad que impondrán en Estados Unidos y la Unión Europea son mayúsculas. Esto tendrá, sin duda, un impacto en la economía mundial.

Hay proyecciones del crecimiento que se espera para el 2012, pero la volatilidad y la incertidumbre tienen todavía un peso muy grande.

Con los procesos electorales del 2011 concluidos en Centroamérica, podemos tener una idea más clara de qué esperar.

Guatemala estrenará gobierno, pero éste recibirá un país en la bancarrota moral, institucional y financiera. Y por eso, la tarea no será fácil. Las decisiones que se deben tomar y las medidas que se deben adoptar requieren de un enorme liderazgo, un alto grado de consenso y mucho valor. Veremos si el “general de la paz”, Otto Pérez, hoy Presidente, tiene lo que toma para virar el rumbo de esa nave que iba directo al despeñadero.

En Nicaragua, con un nuevo fraude disfrazado, Daniel Ortega consolida su dictadura. Los que “están bien” en las élites y sectores tradicionales son testigos pasivos o cómplices de la destrucción de la poca democracia que había en ese país.

Con Ortega y el sandinismo enquistados en el poder, pasarán muchos años antes de que el pueblo nicaragüense logre construir una democracia de instituciones, un estado de derecho y un modelo económico que no dependan del favor político, de las prebendas y la corrupción.

En Honduras, tenemos Porfirio Lobo hasta noviembre del 2013.

Con los mismos problemas y decadencias del vecindario, el futuro político próximo de Honduras trae un nuevo intento impresentable de llegar al poder como el que pretendió Manuel Zelaya.

Sus líderes y en apuros.
Salimos de la crisis económica y ésta se ha traslapado con crisis políticas, agravadas por la ausencia de liderazgo.

En el caso de El Salvador hay elecciones para alcaldes y diputados en el 2012 y tenemos Administración Funes hasta marzo del 2014.

Si la economía del mundo se reactiva y El Salvador logra aprovechar las oportunidades, podrá salir de ese cansado estancamiento en el que está por sus

propias insuficiencias, por su economía dolarizada en solitario y por la falta de claridad en su modelo económico. Su tamaño y su vecindario le tienen cercado en una trampa de la que no sabe cómo salir.

En Costa Rica tenemos gobierno de Laura Chinchilla hasta mayo del 2014. Su gobierno cayó en la inmovilidad. La crisis mundial que afectó a Costa Rica de manera notable, por su dependencia del turismo y del ladrillo vendido a extranjeros, quitó el oxígeno que requería para hacer las grandes reformas que su modelo económico necesita.

En Panamá se ha enrarecido el ambiente político.

Un gobierno de corte empresarial parece no aprovechar las oportunidades de sus circunstancias a pesar de los positivos ingredientes que tiene su economía.

Y en República Dominicana, con el inminente retorno de Hipólito Mejía al poder, el baile en esa isla caribeña sigue sin mayor pena y sin mayor gloria, pero corriendo el riesgo de que el futuro le deje.

Con el aumento de retos y amenazas en el mundo, marcados por una conflictividad política y social cada día mayor, decepción por los políticos, desilusión en la democracia, debilitamiento institucional, creciente desigualdad y pueblos cada vez más exigentes, se iniciará el 2012 en Centroamérica y el Caribe, con la impresión de que no se quiere enfrentar los grandes retos de nuestro tiempo. No existen las ideas ni los liderazgos para impulsar las grandes reformas políticas y económicas que Centroamérica necesita. Y esto se agrava más con los falsos optimismos de quienes “están bien”, pues creen que las cosas cambiarán por obra y arte de magia, sin ver que, sobre todo, el peor enemigo es el politics as usual”.///

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