163. Por eso, Cuba duele tanto

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163. Por eso, Cuba duele tanto

Editorial del programa Razón de Estado número 163


El ser humano es el sujeto maravilloso de la Naturaleza. Torturarlo, destrozarlo, exterminarlo por sus ideas es, más que una violación de los Derechos Humanos, un crimen contra toda la Humanidad.

Estas son algunas de las palabras con las que, Armando Valladares, prisionero político de Fidel Castro en Cuba durante 22 años, inició su libro, “Contra toda esperanza”.

Solo quienes han vivido o viven sin libertad, saben del infierno que son las dictaduras.

Cuba es una isla cárcel. Solo sale de allí        quien logra escapar. Todos quieren. Cientos de miles lo han intentado. Miles han muerto en el intento.  

Quienes lo han logrado, cruzaron clandestinamente el Estrecho de Florida, en busca de una oportunidad de vida, de prosperidad, de seguridad. En busca de libertad.

La dictadura castrista en Cuba es una de las más antiguas, corruptas y violentas del planeta. Quienes buscamos, no encontramos explicación sobre, cómo, en pleno Siglo XXI, las democracias de occidente permiten una aberración, una trampa, una mentira, como lo es la dictadura cubana.   

En América Latina hay países pobres, algunos, demasiado pobres, por razones imperdonables y vergonzosas, como son la incompetencia y la corrupción de los políticos, y la indiferencia de las élites. Pero, mientras se practiquen algunas formas democráticas y mientras los ciudadanos puedan ejercer su libertad sin restricciones, será cuestión de que los ciudadanos decidan construir democracias de verdad, países de verdad. 

Es cierto que vivimos una era de vértigo, incertidumbre y descontento; tiempos de desencanto globalizado frente a la impotencia de la democracia que no acierta en la forma de encausar su protesta o articular su propuesta.

Pero no olvidemos que la libertad es el fundamento de la democracia republicana y del Estado de Derecho; y juntos, estos tres valores, forman el sistema que, a pesar de sus defectos y falencias, es el único que, a través de la historia ha construido naciones libres, prósperas y desarrolladas.

Por eso, Cuba duele tanto. En aquella isla vive un pueblo que quiere huir de la pobreza, del hambre, de la violencia, del desempleo, de la desesperanza. Pero, sobre todo, Cuba es una nación que lucha por su libertad; por un orden liberal que devuelva la confianza en la sociedad abierta, en la democracia y en el respeto a la Ley.

Don Quijote decía que la libertad es uno de los dones más preciados que a los seres humanos dieron los cielos. Por la libertad y la honra, afirmaba el caballero andante, se puede y se debe aventurar la vida.

Miles de cubanos han dado la vida por la libertad de su país. Fusilados o asesinados. Y miles más murieron intentando escapar.  

Por el pueblo cubano ha corrido sangre en su lucha por alcanzar la libertad. La historia y el destino se las deben. Y el mundo libre; quienes gozamos de libertad, también.

Contra toda esperanza es un libro indispensable para quien quiera aprender de lo que está hecha la pestilente dictadura de La Habana.   

Armando Valladares, a quien tuve el privilegio de conocer hace muchos años, más que un preso político, fue un prisionero de conciencia que expuso los crímenes y las injusticias de la tiranía castrista. Hoy tiene 84 años y sigue luchando por la libertad de su país. 

 

 

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